Salvar una vida utilizando RCP

RCP significa reanimación cardiopulmonar. Es un procedimiento de emergencia que se ejecuta para salvar vidas y se debe realizar cuando la persona ha dejado de respirar y el corazón ha cesado de palpitar. Esto puede suceder después de una descarga eléctrica o un ataque cardíaco. También es frecuente ver a deportistas jóvenes y aparentemente sanos, durante o inmediatamente después de esfuerzos competitivos, que sufren una parada cardíaca, posible de RCP.

El paro cardíaco súbito es una de las principales causas de muerte. Desafortunadamente, sólo el 41% de los individuos que sufren un colapso súbito, en su puesto de trabajo o en lugares públicos, reciben inmediatamente la atención necesaria antes de que llegue el servicio de emergencias. La mayoría de las personas se sienten impotente durante una emergencia de este tipo porque no saben cómo administrar la RCP o tienen miedo de herir a la víctima. Por esta razón, es necesario saber realizar correctamente RCP, tanto en adultos como en niños. Las nuevas guías de RCP del 2010 de la American Heart Association (AHA) realizaron algunos cambios en la aplicación de reanimación cardiopulmonar. Se ha simplificado la práctica de reanimación básica en dos pasos. Primero llamar al 911 y luego comprimir el pecho fuerte y rápido al ritmo de la canción “Stayin’ Alive”. Se ha adoptado la música disco “Stayin’ Alive” para recordar fácilmente al ritmo que se deben hacer las compresiones. De esta forma se acerca a las personas y se transforma algo tan importante en un procedimiento sencillo utilizando solo las manos.

Si la persona no reacciona ni al tacto ni a la voz; y no se observa ningún movimiento respiratorio y no se siente el aire salir por la nariz o la boca, o la respiración no es normal (sólo jadea o boquea), debe comenzar la RCP. Coloque la base de una mano en el esternón, justo por debajo de los pezones. Coloque la base de la otra mano sobre la primer mano y luego ubique su cuerpo sobre las manos. La fuerza se hace con flexiones dorsolumbares, manteniendo los miembros superiores extendidos, para evitar el agotamiento precoz de los brazos. Sin flexionar los codos, comprimir el centro del pecho fuerte y rápido, al ritmo de la canción “Stayin’ Alive”. En esta canción se pueden contar más de 100 latidos por minuto, frecuencia a las que se deben realizar las comprensiones torácicas durante la RCP. Se deben reducir al mínimo las interrupciones de las compresiones y evitar una excesiva ventilación.

La RCP se debe realizar hasta que llegue el servicio de emergencias o se observen, en la persona, signos vitales como el pulso o la respiración.